Entrevistas






Nacho Ares nos presenta su última novela





Con una veintena de libros sobre el Egipto Antiguo y Enigmas Históricos, Nacho Ares es en la actualidad uno de los más destacados divulgadores en cuanto a estos temas podemos referir. Con ojo crítico ha dado  un buen punto de vista a muchos secretos de la historia envueltos en un halo de misterio.

Nos acercamos a él para pedirle que nos presente su más reciente novela y nos hable de uno de sus viajes más reciente al milenario país de Irán. 



Entrevista

Ha presentado su más reciente novela, "El Sueño de los Faraones", ¿podría comentarle a nuestros lectores que lo llevó a escribir sobre este trabajo?

Al igual que en La tumba perdida (Grijalbo 2012), lo que cuento en la nueva novela es la historia de un descubrimiento arqueológico real, en este caso el del escondite de momias de Deir el-Bahari en 1881, dando saltos a la época faraónica para reconstruir los sucesos históricos que se dieron en el reinado de Pinedjem II, hacia el 1000 a.C. cuando se creó ese escondite de momias.


¿Que podrá encontrar el lector, en este nuevo viaje al Egipto de los Faraones?

Como todos mis trabajos literarios, tanto en ensayos como en novelas, siempre me documento concienzudamente antes de ofrecer datos. Lógicamente es una novela y como tal cuenta con escenarios, diálogos y personajes recreados, pero la inmensa mayoría de ellos son reales y cuentan con un trasfondo absolutamente real. Es como viajar en el tiempo hacia una época dorada de la arqueología en Egipto. Al menos así lo he vivido yo escribiendo la novela y espero que el público lo disfrute también de la misma forma.





El mercado negro de antigüedades ha sido desde hace muchos años, el talón de Aquiles del Gobierno egipcio, ¿tiene alguna idea de la cantidad de piezas arqueológicas que pueden estar en colecciones privadas?, ¿ayudarían a reafirmar algunas hipótesis arqueológicas?

No lo creo. Las piezas que hay en colecciones privadas están todas estudiadas y publicadas. Puede haber alguna excepción, pero también los almacenes de los grandes museos a veces nos dan sorpresas en cuanto a piezas que han permanecido olvidadas o escondidas en algún rincón sin que nadie se percatara de su valor. El mercado negro en Egipto, como en cualquier otro lugar del mundo, es un problema que en muchos casos se resolvería con la educación. Es importante educar a las personas para que valoren su patrimonio y no trafiquen con él.


¿Existe algún proyecto por parte del Gobierno egipcio para recuperar las piezas arqueológicas que se encuentran entre los coleccionistas o es imposible?

Es imposible, porque en la mayoría de las ocasiones, aunque se hable de piezas robadas, en realidad proceden del mercado lícito. En Egipto hasta los años 80 era completamente legal comprar piezas arqueológicas. Esto propició una salida enorme de grandes cantidades de objetos, en su gran mayoría de pequeño tamaño. Era algo natural e incluso lógico debido a la gran cantidad de material existente. Hace pocos años incluso se barajó la posibilidad de sacar al mercado legal un porcentaje de piezas de carácter secundario que en la actualidad ocupan sitio en los almacenes sin que nadie se preocupe de ellas. No son piezas únicas, sino objetos de tamaño reducido que por su profusión en la Antigüedad hoy se cuentan por millones y es difícil de almacenar.

¿De entre todos sus libros escritos, existe alguno al cual le tenga mayor aprecio?

Es difícil de decir, pero como sucede con muchos escritores, si tuviera que elegir uno me quedaría con este último que acaba de salir a la luz,El sueño de los faraones”.





Algún mensaje para los lectores que siguen su trabajo:

Mando desde aquí un saludo muy afectuoso a todos los amigos que me siguen en México y Centroamérica, a los que siempre tengo muy presente. Les agradezco los comentarios que me hacen llegar a través de Facebook o Twitter.


Si quieres conoces más sobre Nacho Ares, puedes visitar su página www.nachoares.com y te invitamos a que disfrutes de su novela “El Sueño de los Faraones”.








Entrevista a Alex Guerra, en ella nos presenta su novela 

"La Sombra de Gaudí "

Alex Guerra, no solo se ha destacado en el terreno de la literatura,  también lo ha hecho en la arqueología y en la historia, que son sus más grandes pasiones.  Divulga constantemente en radio, revistas y televisión el resultado de sus investigaciones en dichas áreas.

En esta ocasión trae para todos los lectores de DUDA, la presentación de su más reciente novela, que sabemos que cautivará a muchos de ustedes; se titula “La Sombra de Gaudí”. En ella, el lector encontrará cosas sorprendentes, entre ellas, la historia de Antoni Gaudí, máximo representante del modernismo español y la experiencia de un pequeño de nombre Nicolás, que tendrá un acercamiento con el artista y su obra, pero desconociendo un hecho sobrenatural que lo dejará marcado para toda su vida.

Pero dejemos que Alex, nos lleve a un encuentro con el personaje principal de su obra, el Arquitecto Antoni Gaudí (1852-1926), un hombre adelantado a su tiempo y con una creatividad sorprendente;  fue junto con otros dos españoles como Salvador Dalí (1904-1989)  y Luis Buñuel (1900-1983),  grandes artistas que nos hicieron ver sus creaciones, como nadie lo ha hecho. 



Entrevista:

Para los lectores que recientemente te están conociendo, ¿podrías decirles a todos ellos, quien es Alex Guerra?

Una mujer muy curiosa e inquieta que siempre ha preferido avanzar, a veces de forma algo impulsiva (aunque con los años cada vez más reflexiva), lo que me ha llevado a cometer errores que han sido una estupenda oportunidad para aprender y crecer como persona y como profesional.


Eres una mujer muy activa, ya que constantemente estás en radio platicando sobre misterios relacionados con las culturas antiguas, publicaste recientemente algunos artículos para las revistas  Más Allá, Año Cero, Enigmas y  Planeta Desconocido, has participado en el Canal de Historia o History Channel y otros programas televisivos, y estás presentando tu más reciente novela.  Pero ante todo esto, ¿cuándo nace el gusto por lo enigmático y por la escritura?


La literatura siempre me ha gustado, siempre me habían llamado la atención los libros, desde pequeña fui una lectora ávida, y ya desde adolescente, soñaba con escribir un libro algún día, y de hecho comencé unos cuantos. Sin embargo, la vida me llevó por otros derroteros y decidí estudiar algo que también me había gustado toda la vida, que era la historia y la arqueología, aunque en los comienzos, mi idea de esa profesión era más romántica que realista, influida como muchos, por las películas de aventureros-arqueólogos. Pero esta idea desapareció de un zarpazo, ya que mis comienzos en la arqueología fueron muy ortodoxos, muy ligada a la universidad, realizando un trabajo muy académico, lo cual otorga una buena base, que nunca abandoné en mis investigaciones; pero llegó un momento que me sentía un poco limitada, encajonada. Los círculos académicos a veces resultan un poco rígidos, no hay lugar para la experimentación de nuevas ideas, o si lo hay, resulta un proceso tremendamente lento. 


Y como te dije antes, soy una persona muy curiosa, me gusta preguntarme muchas cosas que no entiendo o no encajan, relacionadas con la Historia, claro está, no en todos los ámbitos. El punto de inflexión fue sin duda cuando tuve la oportunidad de trabajar en Chile con comunidades andinas totalmente aisladas y el arte rupestre circundante. Allí conocí a personas muy especiales, tanto investigadores como residentes del lugar que, por decirlo de alguna manera, me abrieron la mente a otras realidades y otras maneras de trabajar. Después, otra experiencia me cambiaría para siempre: trabajar en la Isla de Pascua. Fue tal vez allí donde surgió con más fuerza mi gusto por lo enigmático, por profundizar en aquellos fragmentos de la Historia que se escapan a nuestro entendimiento. 


En cuanto a la literatura, que la tenía completamente abandonada (como escritora, nunca como lectora), surgió nuevamente por un hecho fortuito: la escasez de trabajo en el campo de la arqueología cuando volví a España. Ahora llevo ya tres años escribiendo, y me siento sumamente cómoda contando historias de ficción, con la flexibilidad que ello concede, y la creatividad que supone, pero imprimiendo en ellas algunos de los conocimientos adquiridos en mis veinte años ejerciendo la arqueología. Disfruto mucho creando estas historias ficticias, pero con tanto contenido histórico y autobiográfico.



Como decíamos anteriormente, estás promocionando tu más reciente novela, “La sombra de Gaudí”, ¿puedes comentarles a nuestros lectores en quién está inspirada y que encontrará el lector en  tu más reciente trabajo?



Alex Guerra y Antoni Gaudí
La novela está inspirada sobre todo en el arquitecto catalán Antoni Gaudí, y en su obra, y surgió del hecho de haber vivido durante un año y medio en una casa cercana al Park Güell. En esa época, el Park Güell (una de las más bellas y completas obras de Gaudí), me cautivó, sobre todo porque tuve la oportunidad de visitarlo siempre que quise y a horas intempestivas, por lo que pude disfrutarlo en soledad y silencio. 


Esto me cautivó y de allí surgió la idea de escribir una historia que se desarrollara en ese lugar, y tratara de su autor. En la novela, además de abordar hitos históricos de Barcelona, y el tema de la investigación de fenómenos paranormales, he querido principalmente dar un planteamiento diferente a la figura de Gaudí, tan manipulada. Hasta ahora situarle en clave esotérica o paranormal, se ha utilizado bastante, pero en “La sombra de Gaudí” ésta es sólo la excusa para contar una historia, en la que exploro el mundo interior del maestro, las contradicciones entre los aspectos aparentemente grises de su personalidad, y las exuberancias coloristas de su obra. 


Esta historia es un homenaje al genial arquitecto y su obra, escrito con cariño, un cariño que surgió a medida que me fui documentando y conociendo mal a ese Gaudí hombre, poco y mal conocido incluso en nuestra ciudad.


¿Cómo te documentaste y que lugares visitaste para inspirarte y poder escribirla?

Como te he comentado antes, la cercanía al Park Güell en determinada época de mi vida, durante los años 2011 y 2012, fue el detonante. Cuando terminé de escribir “Rongorongo” (mi primera novela, sobre Isla de Pascua y su enigmática escritura aún por descifrar), pensaba sobre qué podría versar la segunda, y no fue muy difícil elegir ese parque y su artífice, siguiendo mi línea de escribir sobre temas que conozco de primerísima mano. Más que visitarlo, pasé tantas horas y noches allí, que casi se convirtió en mi segundo jardín. 


El Park Güell no es sólo un escenario más en la novela, sino uno de sus principales personajes. El resto de escenarios son secundarios (el cementerio del Este de Barcelona, donde yacen enterrados los familiares del maestro y la Sagrada Familia, donde él mismo se encuentra enterrado, en la cripta de Nuestra Señora del Carmen). 


En cuanto a la documentación para conocer mejor al hombre, leí multitud de libros disponibles en las bibliotecas de Barcelona, e incluso visioné algunas películas y documentales. Hay documentos muy variados sobre la figura de Gaudí, ya que las interpretaciones en torno a su obra y vida, han pecado muchas veces de simples especulaciones, por no contar con gran cantidad de documentos escritos de la época, y ser su obra tan enigmática y simbólica. Por eso, tuve que ser bastante cuidadosa con la elección de mis lecturas y de los datos que me parecían más cercanos a la realidad. La intuición, lo que yo misma había percibido sobre él en sus obras, jugó un papel importante.


¿Cuándo nace el gusto por Gaudí?                                   


Nace sobre todo a partir de esa cercanía al Park Güell. Antes me gustaba, pero no me llamaba especialmente la atención. Y al conocer más sobre su obra y su personalidad, el gusto deviene en pasión, admiración y un profundo respeto, que sin duda sentirán también los lectores de “La sombra de Gaudí”.


Para aquellas personas que no han descubierto el legado de Antoni Gaudí, ¿puedes comentarles quien fue y cuáles son sus obras más representativas?


Antoni Gaudí fue un arquitecto catalán original, único, que bebió del modernismo, en auge en la época que le tocó vivir, pero que plasmó con una total libertad interpretativa, y mezcló con otros estilos, como el gótico y las corrientes utópicas que llegaban de Francia e Inglaterra, creando un estilo personal y genial, sin parangón, en el que no faltaron, o más bien abundaron, elementos decorativos provenientes de multitud de sociedades “secretas” como la masonería o la alquimia, que conocía perfectamente. 


Además, obviamente se inspiró en su principal maestra, según sus propias palabras: la Naturaleza. Entre sus obras más relevantes podríamos mencionar además del Park Güell y la Sagrada Familia, la Casa de la Pedrera, la Casa Batlló y la Cripta Güell en la Colonia Güell.


La mayoría de sus obras arquitectónicas  son monumentales, extraordinarias y con muchos recursos económicos, como en el caso de la Basílica de la Sagrada Familia o el Parque Güell, -por poner un ejemplo-,  ¿quién financiaba sus trabajos?


La mayoría de sus trabajos los financió su mejor amigo y mecenas, Eusebi Güell. Realizó algunos trabajos para el Ayuntamiento (las farolas de la Plaza Real de Barcelona, por ejemplo) y para personajes de la burguesía catalana (la Cooperativa Mataronense, y la Casa Vicens, entre otras), o para la Iglesia (reformas en la Catedral de Mallorca, por poner un ejemplo), pero a partir de que Güell conoció su trabajo en la Exposición Universal de París de 1878, donde quedó encantado con la vitrina realizada por Gaudí para el comerciante de guantes Esteve Comella, surgirá una relación que pronto se convertiría en una fuerte amistad, y que duraría hasta la muerte de Güell en 1918.


Antoni Gaudí está considerado como uno de los más destacados precursores del modernismo, ¿crees que por su obra, fue un hombre adelantado a su tiempo?


Sí, lo fue. Sólo basta echar un vistazo rápido a muchas de sus raras construcciones, tan originales, que parecen romper todos los moldes establecidos, Eso sin duda, refleja una genialidad, que según mi punto de vista, le convierte en un precursor, en un hombre adelantado a su tiempo, que si bien creó obras “modernistas”, en realidad creó un estilo irrepetible que cambió la historia de la arquitectura y el rostro de la ciudad donde vivió y realizó la mayoría de sus obras: Barcelona.



¿Era un místico Gaudí?

Creo que al principio no tanto. En sus comienzos como arquitecto fue un hombre muy adaptado a su tiempo, que encajaba muy bien en la sociedad donde vivía, era incluso bastante ambicioso y cuidaba su aspecto de forma muy meticulosa. Pero las circunstancias que le golpearon, tanto históricas como familiares y sentimentales, le llevaron a encerrarse cada vez más en sí mismo, convirtiéndole en una persona algo seria, interiorizada, espiritual, casi mística, rasgos que adquirieron más fuerza a partir de su trabajo en la Sagrada Familia, al que se consagró por completo y al que dedicó cuarenta años de su vida. 


En la novela justamente hago hincapié en este aspecto, en su evolución personal, desde aquel joven ambicioso y ya genial, pero mundano, al hombre maduro cada vez más místico, y cómo los hitos históricos de la convulsa Barcelona de principios del siglo XX (las huelgas anarquistas del 1902, las huelgas obreras que desembocaron en la Semana Trágica de Barcelona de 1909), y las circunstancias familiares (cómo fue perdiendo a todos sus seres queridos) y sentimentales (amores frustrados), le fueron moldeando y modificando el carácter, alejándole cada vez más de las tentaciones de la carne, de la vida mundana y la sociedad materialista, y acercándole a una vida más espiritual, más cerca de Dios.


¿Con qué te gustaría que se quedara el lector al leer tu novela?

Sin duda, con una imagen más realista y humana de Antoni Gaudí.




¿Algo que no te hayan preguntado y que quieras decir?

Tal vez contar en pocas palabras la trama de la novela, que a pesar de contener datos históricos, que es básicamente de lo que hemos hablado, también es una novela de ficción, con una trama, y un misterio a desentrañar. Es la historia de un chico de doce años que pasa un verano en casa de su singular bisabuela, y como padece de insomnios -aquejado por un amor no correspondido-se escapa en las noches ante el llamado de un misterioso amigo que vive en el Park Güell, lindante al viejo caserón. 


Perdido por los recovecos oscuros del parque e iluminado por la tenue luz de la luna, Nicolás traba amistad con el extraño personaje, que dice llamarse Antoni. Se irán incorporando personajes como los investigadores de fenómenos paranormales de la SEIP, en su búsqueda de la verdad sobre la inmortalidad del alma y la existencia de un “más allá”. A través de las conversaciones entre Nicolás y Gaudí, y de su memoria (y su mirada), él mismo nos llevará a vivir y entender distintas etapas de su vida y de la historia de Barcelona, llevándonos en un viaje por su universo personal y social.

¿Los lectores donde pueden conocer más de ti?

Tengo varios blogs, pero sobre todo pueden acudir al principal alexguerraterra.blogspot.com, donde dejo registrados la mayoría de mis trabajos relacionados con los misterios de la historia y la arqueología, y donde encontrarán además los enlaces para ir a los blogs dedicados a los libros,
y al literario marialeguerra2000.wix.com/alex-guerra-terra




Si un lector está interesado en adquirir tu novela, "La Sombra de Gaudí", ¿dónde puede hacerlo?

No está en librerías de América aún, pero desde cualquier parte del continente se puede pedir por internet sin gastos de envío, y está en papel (20 euros), y en e-book (2,70 euros).


Para pedidos a la editorial (mejor opción):



En la sección "Comprar" del blog del libro está toda la información:




Ya lo han comprado algunas personas de Perú y Chile, y comentan que aproximadamente tarda 30 días o menos,  es lo normal en los envíos de España a América.



Muchas gracias Alex Guerra, por la entrevista, solo queda invitar a los amigos a que aprovechen la oportunidad y adquieran tu novela, ya que es una buena oferta, el ahorro del envío.







Entrevistando a Javier Sierra 



Nos presenta la nueva edición de su libro:

Roswell, Secreto de Estado

Hace casi 67 años, los titulares del Diario Roswell de Nuevo México, publicaban una de las noticias más extrañas de la historia, “LA RAAF captura platillo volador en el rancho de la región Roswell”, dicha noticia se dio el día 8 de julio de 1947. Con el transcurso del tiempo, dicha localidad, se fue convirtiendo en  la capital mundial de la ufología, a la cual asistían y siguen asistiendo  gran cantidad de investigadores, con la finalidad de desentrañar el enigma.

Diario Daily Roswell

Una de las cosas más extrañas, en torno a este caso, fueron las diversas versiones que el Gobierno norteamericano fue publicando en el transcurso del día de este incidente.  Entre las diversas contradicciones, hay dos que son de llamar la atención. La primera fue dada por el oficial Walter Haut, diciendo que un disco volador había sido recobrado en el rancho cercano a la base militar, por el grupo de operaciones 509. Y afirmaron que fue producto de un choque.


La segunda versión fue dada por el general de la fuerza aérea Roger Ramey, donde afirmaba que el objeto era simplemente un globo meteorológico, presentando al público los restos recuperados.


Pero eso no era todo, porque después de algunas décadas, algunos militares retirados que estuvieron en el incidente, comenzaron a divulgar una serie de comentarios que llamaron la atención de muchos. Jesse Marcel, un oficial de inteligencia, comentaba que entre los restos recuperados, había algunos que eran extremadamente ligeros y muy resistentes. Otros testigos, decían que se habían recuperado dos pequeños cuerpos, que tripulaban la nave en forma de huevo que se había estrellado cerca de la localidad.

Restos del Globo de Roswell


¿Ocultó algo el  Gobierno de los Estados Unidos?, ¿qué fue lo que recuperaron los militares en el Rancho Foster? Hay muchas interrogantes al respecto. Pero de lo que si podemos estar seguros, es que este hecho cambió la historia del mundo y nos enseñó a observar el cielo de una manera distinta.

Javier Sierra es hoy en día, uno de los más conspicuos escritores que se han atrevido a desentrañar el secreto;  hace 20  años realizó una de las investigaciones más detalladas, entrevistando a los pocos testigos que aún estaban con vida.

Hoy decide lanzar nuevamente esta investigación, para los lectores de Latinoamérica, no solo para los apasionados de este tema, sino también para los nuevos inquisidores, que inician su carrera en el terreno de la ufología y quieren saber más de este caso.


Entrevista:

Han pasado casi 70 años, de uno de los enigmas más controvertidos de la historia  ovni. Roswell es sin duda la meca de los ufólogos, donde deciden iniciar sus pesquisas. Usted hace 20 años publicó un libro al respecto, donde planteaba el resultado de sus investigaciones referentes al caso. ¿Por qué decide lanzarlo nuevamente?


Es cierto. Roswell. Secreto de Estado se publicó hace casi veinte años, en un momento muy delicado del debate público sobre la existencia de los ovnis. En aquel entonces quienes nos interesábamos por esta cuestión éramos una minoría social. Nos costaba un mundo dar a conocer la seriedad de nuestro trabajo y las denuncias de que los Gobiernos de medio mundo clasificaban casos ovni siguiendo instrucciones de Estados Unidos no llegaban a casi ninguna parte. Hoy todo eso ha cambiado. Internet ha puesto de relieve que los ciudadanos cansados de estos secretos somos legión y creo que las nuevas generaciones merecen conocer de dónde nació esta política de ocultación.


¿En este libro, el lector podrá encontrar una respuesta a este secreto velado por los militares?


Sin duda. Debe usted saber que fueron los militares quienes, tras la Segunda Guerra Mundial, crearon las primeras comisiones oficiales de investigación de este misterio y quienes decidieron que este asunto podía afectar a la seguridad nacional y debía tratarse como “materia reservada”. Naturalmente, la opinión pública quería saber por qué, pero nadie les respondió.


¿Cree conocer los entresijos de este caso?


Creo saberlo. Todo se origina cuando en el verano de 1947, en EE.UU., poco antes de tomar esa decisión, los responsables de la base militar de Roswell, en Nuevo México, aseguraron haber recuperado los restos de un “disco volante”. Lo hicieron a través de un comunicado oficial en el que dieron detalles asombrosos de ese accidente. Sin embargo, al poco se desdijeron asegurando que habían confundido un globo meteorológico con un ovni. Y aunque nadie les creyó el tema terminó por olvidarse. En 1994, poco antes de publicarse mi libro, el Senador por Nuevo México Steven Schiff, pidió explicaciones de aquel oscuro episodio a su Gobierno. Faltaban sólo tres años para que se cumpliese medio siglo del accidente y para que su dossier se desclasificase automáticamente. Contra todo pronóstico, el Gobierno retomó la excusa del globo, el senador murió de un cáncer repentino, mientras que en la prensa de todo el mundo comenzaba a hablarse de una filmación “top secret” en la que se recogía la autopsia a dos de los ocupantes (extraterrestres, claro) de aquel objeto de Roswell. ¿Sospechoso, no le parece?


Hace algunas décadas, el filme de una autopsia realizada a supuestos alienígenas de  Roswell, se propagó como virus por todo el mundo. Existen muchas dudas respecto a esta  evidencia. ¿Cree que sea un fraude para desviar la atención o desacreditar el caso? 


Exacto. Piénselo. Visto desde fuera, aquel documento filmográfico parecía un claro ejemplo de intoxicación informativa. Su oportuna aparición, aunque entonces rodeada de muchas incógnitas, desvió el interés por la desclasificación del viejo “expediente Roswell” y avivó debates sobre un filme que luego demostró ser un fraude. Con todo, yo viví muy cerca de los protagonistas todo aquel asunto y escribí mi libro en medio de esa efervescencia. Dos décadas más tarde, mi libro ya no puede verse como un reportaje sino como un documento histórico que ayuda a comprender cómo los servicios de inteligencia de EE.UU. se sirvieron de la creencia en los ovnis para ocultar sus propios secretos militares.

Supuesta autopsia


Que nos puede comentar en relación a unas diapositivas a las que algunos investigadores norteamericanos han tenido acceso; dichas filminas  fueron tomadas  en 1947, en el lugar del accidente.  ¿Qué nos puede decir al respecto?


De momento soy muy cauto. Encontrar unas imágenes así sería como dar con el Santo Grial. Terminarían nuestras dudas sobre la naturaleza del fenómeno y se abriría una nueva era en este campo de investigación. Pero han sido tantos los fraudes que se nos han querido presentar como “Griales” que, de momento, y a falta de ver ese material y sus análisis, desconfío.


Con nuevas ediciones, algunos estudiosos del tema, imaginan que están ´por develarse nuevas teorías o líneas de investigación, ¿es esto así?


Bueno, en 1995 mi libro no fue un evento editorial propiamente dicho pero coincidió con un momento de gran interés por el asunto ovni. Series de televisión como “Expediente X” o superproducciones de Hollywood como “Independence Day” llegaban a nuestra retina en cascada. Y en todas se hablaba del caso Roswell. Por un lado fue positivo, porque dio a conocer aquel episodio de la posguerra, pero por otro lo desvirtuó. Se exageraron detalles y, lo peor, se omitió el contexto en el que se produjo aquel accidente, en medio de la primera oleada moderna de observaciones de “platillos volantes”. Como consecuencia, muchos han pensado que Roswell no es más que una “leyenda urbana”, un mito, y nada más lejos de la realidad. Fue un accidente real. Muy serio. Que tuvo en jaque a la comunidad de inteligencia militar de la época y hasta al FBI. Y que sigue siendo secreto de Estado.


¿Realizó alguna modificación en el contenido del libro?


El libro necesitaba pocos retoques, la verdad. Apenas un prólogo que justificara por qué volvía a editarse tras tantos años “perdido”, y un epílogo con la confesión por parte de sus autores de que la película de las autopsias fue un fraude. Por lo demás, su contenido y su denuncia permanece vigente.


Como le comentaba en un inicio, el caso Roswell ha sido uno de los enigmas más controvertidos de la historia ovni. Distintas versiones, ocultamiento de información por el Gobierno norteamericano y muchas cosas más.  ¿Cuál es su postura al respecto?


Roswell era la única base de su época que guardaba bombas atómicas en sus silos. Allí se armaron los aviones que en 1945 dejaron caer las primeras armas nucleares sobre Hiroshima y Nagasaki. 

Por otra parte, Nuevo México era el gran campo de pruebas de los primeros cohetes americanos y el lugar donde se fraguaría la carrera espacial. Era lógico que si uno de sus prototipos caía, lo hiciera en esa zona. Aunque, por otra parte, si yo fuera un observador llegado del espacio exterior, sin duda uno de los lugares que sometería a vigilancia sería precisamente ése. ¡Ahí se concentraba la vanguardia tecnológica mundial! Por tanto, sigo con las mismas dudas esenciales de hace dos décadas… Todo es posible: que fuera un accidente nuclear… o algo “de fuera”.


¿Qué dudas nuevas o conclusiones cree que hayan  surgido a 67 años del incidente Roswell?


Estoy convencido de que el hombre que más cerca estuvo de resolver este misterio fue el senador Schiff. Él requirió un informe a la Oficina General de Contaduría (algo así como nuestro Tribunal de Cuentas) en el que se especificaran los gastos derivados de la recuperación, traslado y estudio del objeto de Roswell. El accidente tuvo que dejar un rastro burocrático colosal que, sin embargo, Schiff descubrió que había sido meticulosamente borrado. ¿Por qué?


Otro frente lo abrió poco después de publicarse Roswell. Secreto de Estado, el Teniente Coronel Philip Corso, que en la época del caso, tenía acceso a los grandes secretos del Pentágono y que, poco antes de morir, publicó un libro en el que aseguraba que lo caído en Roswell fue utilizado para mejorar la tecnología militar de su tiempo. Según él, aquello fue sin duda un vehículo de otro mundo. Siempre me llamó la atención que nadie en el Pentágono o en la Agencia Nacional de Seguridad lo desacreditara o lo desdijese. ¿Cómo debemos entender, pues, esas confesiones? ¿Cómo información… o como desinformación?


Por último, en agosto de 2013 falleció el último testigo directo del caso Roswell. Era Jesse Marcel Jr., hijo del oficial de inteligencia que recuperó los restos del ovni y que llegó a mostrarle algunos fragmentos cuando tenía sólo 7 años de edad. Marcel vivió toda su vida con el recuerdo de aquellos objetos metálicos raros, llenos de signos, que tuvo en su mano, y que para él eran de naturaleza extraterrestre. Con su muerte se nos plantea un nuevo desafío: a partir de ahora toda la investigación del caso deberá hacerse sobre fuentes documentales; ya no sobre testigos. Se ha convertido en un caso para historiadores, no para periodistas.


Ante todos los avances tecnológicos para la exploración del Universo, ¿Por qué  creer que el ser humano siga observando las estrellas? 


Tal vez sea una reacción atávica. Hoy sabemos que el agua de nuestros mares vino del espacio. Y la vida seguramente también. En realidad miramos a casa, al lugar de dónde venimos.



Puedes conocer mas de Javier Sierra en su página: www.javiersierra.com



 

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